LA LUZ ELÉCTRICA EN CHILE Y EL ALUMBRADO PUBLICO: No ha pasado inadvertida a mis ojos la breve reseña histórica que nos cuenta el conocido Ingeniero Elèctrico y ex catedrático Jorge Valenzuela en sus libros de Introducción al Proyecto Eléctrico ante tanto «RECAMBIO MASIVO DE LUMINARIAS PUBLICAS» que se están materializando en Chile.

La noche del 18 de Septiembre de 1882, los santiaguinos pudieron observar asombrados un anticipo de lo que el nuevo siglo ofrecería: La fachada del edificio de la Compañía Edison estaba iluminada por 200 de las maravillosas lámparas que apenas 3 años antes había perfeccionado el inventor norteamericano. Meses más tarde, el 20 de Febrero de 1883, se instalaban los 2 primeros faroles de alumbrado público eléctrico que conoció el país, en los costados de la Plaza de Armas, llamada por ese entonces Plaza de la Independencia.

El diario El Ferrocarril comentaba: “La Empresa (La Compañía Edison) ha obtenido el permiso de la Ilustre Municipalidad para colocar en la plaza de la Independencia dos faroles de cinco luces, equivalente cada una a 32 velas de composición” “Uno de los faroles está ubicado frente al portal Mc Clure, en medio de los faroles a gas y el otro, frente al Portal Fernández Concha.

Hoy día se inicia la colocación de los alambres de cobre envueltos en tubos de plomo y dentro de 8 a 10 días, la luz de Edison alumbrará nuestra plaza principal. En el caso que a la Municipalidad le agrade la luz, se colocarán otro 2 faroles.

Al lado de la catedral uno, frente al correo el otro, entonces se firmará un contrato en que se estipulará que el pago de dicho alumbrado será de cuenta de la Municipalidad”.

El mismo diario, días más tarde en su edición del 1º de Marzo comentaba que esa noche se alumbrarían según el sistema de Edison algunas de las tiendas del Portal, destacando en uno de sus párrafos: “Son muchos los dueños de negocios que se interesan en instalar el nuevo alumbrado, pero ello no es posible por no contar con trabajadores competentes para tender los alambrados y además el motor que produce la energía, apenas da abastos para 2000 luces”.

Se trataba de un generador de 10 kw, movido por un motor de vapor alimentado por una caldera calentada a leña. Puede apreciarse de esto que las ampolletas empleadas alcanzaban la increíble potencia de 5 kw cada una. De este modo el problema eléctrico había quedado planteado en toda su extensión en nuestro país, sus aspectos más relevantes fueron, como acotaba el comentarista, la insuficiencia del sistema para satisfacer la demanda y la carencia de especialistas que pudieran resolver los problemas originados en las instalaciones.

El sistema creció en forma desordenada como una serie de instalaciones independientes alimentadas por sus propias fuentes de energía en la medida que los comerciantes o las grandes fortunas de la época se interesara en contar con este adelanto. La primera residencia particular que conto con energía y un ascensor eléctrico entre el primer y segundo piso fue el ya entonces famoso Palacio Cousiño.

La energía eléctrica aceleró tanto el progreso que venía a solucionar indeterminados problemas, entre ellos, el transporte urbano y la presión pública obligó a la Municipalidad de Santiago a llamar a Propuesta Pública, el año 1896 para un nuevo alumbrado público. Las Empresas eléctricas que llegaron desde el extranjero, comenzaron a trabajar tendiendo cables de distribución apoyados sobre las fachadas, chimeneas o techos de las mansiones lo que provocó reclamos ante las autoridades por el peligro que esto pudiera implicar a las personas y a las cosas y algunos más osados propusieron el uso de postes de apoyo para el tendido de cables, lo que fue rechazado por la ciudadanía, al considerarla “atentatoria contra el desarrollo urbano armónico” Luego empezaron los problemas entre las distribuidoras y los municipios, tradicionalmente pobres que no cancelaban oportunamente los consumos de alumbrado público.

En 1903, la prensa informa al público que Santiago volverá a ser una ciudad oscura ya que la Municipalidad comunica a imposibilidad de cancelar su deuda de trescientos mil pesos de 18 peniques contraída con la Chilean Electric y ésta, desde sus oficinas en Londres, envía un cable notificando que a contar de las cero horas del 1º de Enero siguiente no encendería el alumbrado público hasta que no se le cancelara la totalidad de la deuda.

Sería el Congreso quien le entregaría fondos generales de la nación para que el municipio saliera de la incómoda situación, en el 1904 siendo don Germán Riesco el Presidente de la Republica, fecha también en la que se legisla y se dicta el Reglamento donde se transparenta la preocupación primordial, cual es la de la seguridad de las personas.

 

 

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